Día Mundial del Clima y #HoraDelPlaneta

Las variaciones del clima en los últimos tiempos no han sido casualidad. La pérdida de biodiversidad y de territorio natural para el normal funcionamiento del ambiente se ha visto deteriorado y en peligro. Día a día lo observamos en las catástrofes climáticas: olas de calor, oscilación de temperaturas, inundaciones, como así también incendios desmedidos que causan daños irreparables al ambiente y afectan de manera directa a millones de personas.

Asimismo, la crisis climática impacta mucho más en los sectores que se encuentran en situación de vulnerabilidad, quienes están expuestos a una capacidad mínima de respuesta ante estos bruscos cambios. Esta situación de desprotección trae aparejada además una gran emergencia en cuanto a la inseguridad alimentaria e hídrica.

Hace algunas semanas, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), presentó su Sexto Informe: “Este documento entraña una seria advertencia sobre las consecuencias de la inacción”, manifestó Hoesung Lee, Presidente del IPCC. “En el mismo, se demuestra que el cambio climático constituye una amenaza cada vez más grave para nuestro bienestar y la salud del planeta. Las medidas que se adopten en el presente determinarán la forma en que las personas se adaptarán y cómo la naturaleza responderá a los crecientes riesgos climáticos”.

En el Día Mundial del Clima, debemos ser conscientes de que cada día que pasa tenemos menos tiempo y más problemáticas ambientales. Tanto desde el sector público como desde el privado, urge buscar soluciones basadas en una vinculación armoniosa con la naturaleza, aplicar la acción climática, con especial énfasis en la justicia social y en la justicia ambiental.

Generar políticas públicas adecuadas a los nuevos tiempos, a través del “financiamiento verde”, el aprovechamiento de la tecnología y el fortalecimiento del compromiso político escuchando todas las voces.

En el mundo han comenzado a implementarse edificios verdes, el suministro fiable de agua limpia y energías renovables, una eficiente gestión integral de residuos, así como sistemas de transporte sustentables. Las grandes ciudades pueden ser hoy en día el problema, pero trabajando de manera consciente y articulada puede ser parte de una solución sostenible e inclusiva.