“Una sola tierra” es el lema que Naciones Unidas propone este año para concientizar a la población mundial sobre la importancia de reducir los efectos nocivos del accionar humano sobre el planeta a fines de proteger nuestro único hogar.

Hoy no se puede negar que muchas respuestas se encuentran en lograr un respeto y una armonía con el entorno natural, sabiendo que los recursos que nos provee son finitos, es decir limitados. Por tal motivo, las organizaciones ambientalistas, ongs, activistas, luchan día a día por un mundo más justo y sostenible.

El cambio climático requiere acciones urgentes que tiendan a mitigar y a reducir su impacto negativo. Y esto exige el compromiso de todos los niveles del Estado para generar políticas públicas en materia ambiental que garanticen nuestro derecho -y el de las futuras generaciones- a vivir en un mundo saludable y sostenible.

Más allá del lugar que ocupamos en nuestra sociedad, el Día del Ambiente es un llamamiento a la acción. Todos podemos hacer algo para comenzar esta transformación y las ciudades tienen mucho que aportar en esta cuestión.

¿Pero qué podemos hacer como vecinos? Algunas acciones pueden ser separar los residuos, apagar las luces cuando no se están usando, movilizarse en bicicleta o a pie y plantar árboles. Asimismo, podemos colaborar evitando desperdiciar alimentos, no derrochando el agua, usando objetos reutilizables y haciendo compost en casa, lo que nos ayudará a reducir hasta un 40% los residuos que generamos.

En materia de cuidado ambiental, no hay tiempo que perder. El futuro es ahora y depende de todos nosotros.